Cada día te cuento un cuento....

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¡Este es tu lugar!

jueves, 28 de agosto de 2014

EL RUEGO DE LAS NUTRIAS



(Cuento premiado en el: I Encuentro Internacional de Escritores- (San Juan): Entretejiendo el Hacer de las palabras)


Cuenta una vieja leyenda, que hace mucho, mucho tiempo, cuando todavía los animales y los hombres hablaban la misma lengua, unas nutrias llegaron a un gran poblado y casi desde que llegaron, los desastres empezaron.
Ellas sin preocuparse por los efectos de sus acciones, comenzaron a construir sus largos y complejos túneles y sus diques.
Los habitantes del poblado que nada sabían de la llegada de las nutrias, ni de lo que  hacían bajo tierra, veían desconcertados que sus casas de un día para otro se tambaleaban. Los postes que las sostenían primero se hundían y luego caían arrastrando todo con ellos.
¡Y eso no era todo!, el río cada vez trasportaba menos agua y hasta las plantas y los brotes tiernos morían sin causa aparente, o bien desaparecían de repente como si las entrañas de la tierra las tiraran hacia abajo. Cosa que en realidad no hacían las entrañas de la tierra sino las nutrias, pero ellos no lo sabían.
Cansados de estos problemas los habitantes decidieron investigar la causa y así fue como descubrieron a las nutrias.
Cuando se encontraron con ellas, como los habitantes eran muy amables y educados, les pidieron reunirse para tratar de llegar a un acuerdo. Las nutrias de mala gana accedieron.
Por tanto humanos y nutrias finalmente se reunieron un atardecer, en la hora justa en que nacía la luna y se marchaba el sol.
—Estimadas nutrias — comenzó diciendo el jefe del poblado que era un bondadoso anciano — Entendemos que ustedes tienen el mismo derecho que nosotros a vivir en este sitio.
— ¡Así es! ¡Así es! — interrumpieron las nutrias a coro, mirando altaneras a los habitantes.
—El inconveniente que nos ha reunido— continuó el anciano con la misma tranquilidad —es que vuestros hábitos y los nuestros son diferentes...
— ¡Por supuesto! ¡Por supuesto!— volvieron a interrumpir las nutrias burlonas.
—Estas diferencias no son menores pues nos están causando serios problemas. —Continuó el anciano — No pretendemos que cambien sus hábitos, ni nos molestan las diferencias...
— ¡Muy bien! ¡Muy bien!— corearon las nutrias girando para marcharse.
— ¡Esperen!— llamó el anciano — No he terminado — Se apresuró a agregar. — Nuestras casas se caen, nuestros sembrados se pierden y nos falta el agua, todo a causa de ustedes, por eso pensamos que podríamos dividir el espacio y llegar a un acuerdo de buena convivencia, para que todos podamos vivir contentos.
— ¿Dividir? No, no, eso no. — Dijo con brusquedad la jefa de las nutrias — Si no les gusta este sitio o no les resulta propicio, pueden mudarse. ¡Nosotras ya estamos contentas! No necesitamos ningún acuerdo. —añadió muy seria.
—Por favor, estimadas vecinas —suplicaron los habitantes del maltrecho poblado —Son muy egoístas al pensar sólo en sus necesidades. No les pedimos que se marchen, queremos vivir todos felices. Escuchen nuestras súplicas — pidieron dolidos los pobladores.
Ignorando ruegos y súplicas las nutrias orgullosas regresaron a sus casas.
Desesperados al ver frustrados sus intentos los habitantes se vieron obligados a mudarse, por lo que días más tarde se marcharon con todas sus cosas en busca de nuevas tierras. Al verlos partir las nutrias contentas al quedarse con tan fértil tierra, salieron a despedirlos.
— ¡Quizás un día vayamos a visitarlos!— les gritó una joven nutria, indiferente a la tristeza de los despojados.
Se oyó entonces un estruendo de furia en el cielo y ante las aterradas nutrias apareció la Señora de las Bestias.
—Querida Señora. ¿Habéis venido a visitarnos? — preguntó atemorizada una nutria vieja que a diferencia de las otras sabía que la diosa nunca se mostraba sin un importante motivo.
— ¡He venido porque me habéis avergonzado! Ninguna de mis criaturas se ha comportado jamás con tanto egoísmo como lo han hecho ustedes. Y es a causa de vuestra mezquina conducta que desde ahora y hasta que yo lo juzgue merecido, cuando alguien intente darles caza y las acorrale, como ustedes han acorralado a vuestros hermanos humanos, suplicarán como ellos han suplicado, sin obtener nada a cambio.
— ¿Perdonaréis a otros lo que a nosotras no nos perdonas?
— ¡No! A nadie perdono la injusticia. Aquellos que les den caza sufrirán la persecución de la adversidad igual que ustedes.
Dicho esto la Diosa regresó por el camino de plata a su hogar en la luna.
— ¡Oh, Señora! Perdona nuestra arrogancia— gimieron las nutrias desesperadas al verla partir.
Pero la diosa ni siquiera giró a mirarlas.
Cuentan que hasta hoy la Diosa no las ha perdonado y por eso las nutrias continúan uniendo en un gesto de súplica sus manitas, cada vez que alguien está por darles caza.

FIN


©Ana Cuevas Unamuno


jueves, 27 de marzo de 2014

Epew: Cuento y contador

Como pronto voy a ir a un encuentro llamado EPEW, gracias a una amiga llamada Fernanda, quiero contarles un poco de qué se trata… Pero primero vamos a ver uno

 

Y aquí otro contado en dos lenguas: Mapuche y Castellano

 

Este video fue realizado con financiamiento de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, CONADI, el cuento "El zorro y la perdiz" fue recopilado en la comunidad indígena mapuche Juan Antinao, del sector Cautinche, de la comnua de Cholchol, Región de La Araucanía, por lo que tiene el carácter de auténtico.
Se trata de un cuento mapuche de gran valor cultural, que servirá como instrumento idóneo para transmitir el conocimiento de esta cultura a las nuevas generaciones.

 

Y ahora sí, veamos que dice la wikipedia sobre el Epew:

El epew es un tipo de relato oral mapuche en que se narran sucesos ficticios, habitualmente protagonizados por animales personificados.

Puede considerarse un equivalente mapuche de la fábula, pues aunque tiene la función de entretener, también cumple con un afán didáctico y se usa para transmitir a los niños y jóvenes valores como la honradez o la lealtad. Entre los animales que protagonizan las historias con frecuencia se hallan el zorro (ngürü), el jote (kanin) o el puma, particularmente una hembra (pangi) y sus cachorros (pangküll).

 

Varios son los epew que son transmitidos de generación en generación, como parte de la tradición oral mapuche. Entre ellos quizás el más importante sea el de Kai-kai yTxeng Txeng. Existen otros como el de Sumpall y Mankian, también relatos sobre animales, e incluso sobre viajes de los vivos a la tierra de los muertos o de los muertos a la tierra de los vivos.t

Si les ha gustado acá pueden ver más muy hermosos

Espero que lo disfruten!!

lunes, 20 de enero de 2014

EL HIPOPOTAMO Y LA ABEJA (AMORES IMPOSIBLES)

rino

 

Cuento popular de África

Había una vez en un oasis muy lejano, en medio del África una pareja de esposos ya muy ancianos... él se llamaba Abraham y su esposa se llamaba Sarah. Abraham y Sarah nunca habían podido tener hijos y siempre desearon tener uno para criarlo y amarlo. Cierto día sucedió algo inesperado, Sarah amaneció feliz y contenta, pero de una manera diferente con esa felicidad que sólo se ve en el rostro de aquellas mujeres que van a ser madres y le comentó a su esposo, él le preguntó: ¿estás segura mujer? y ella asintió con la cabeza. Muy orgulloso y contento con la noticia de su mujer, Abraham salió a contarle a todos sus amigos que esperaba un hijo, sus amigos lo felicitaban, pero apenas se alejaba decían... qué va a ser suyo, seguro ya lo coronaron al viejo ese.

Igualmente Sarah salió a contárselo a sus amigas que igualmente la felicitaron y apenas se alejó sus amigas murmuraron... ¿embarazada? Ha ha ha rieron. Seguramente son gases.

y así el tiempo pasó pasaron semanas, meses, una dos, tres, cuatro, cinco, ocho, nueve lunas y finalmente el día del nacimiento del hijo de Abraham y Sarah era un hecho y atrajo la atención de todos los habitantes del oasis

Todas las parteras, acudieron a ayudar y cada una de ellas quería dar su consejo antes de que el bebe naciera. Que tienen que ponerle compresas de agua fría, decía una. Que la posición de la cabeza de la madre debía estar en posición al oeste para que el pequeño naciera mirando al este. y así hasta que empezó a dilatar y sólo la partera más vieja de todas se hizo cargo, ya dilató a uno... uno, uno, uno iban repitiendo las otras parteras en coro y así hasta afuera, donde una curiosa muchedumbre se había congregado y gritaban y repetían unooo, unooo. dos decía la partera desde adentro. doosss, doooosss, gritaban todos en la calle. Siete!!.. Todos siete.... ocho, todos ocho, ocho, nueve, nueve, diez, quince, veinte!!! y todos aplaudían veinte.

Y uno se preguntará cómo es posible que alguien dilate hasta 20? pues porque hay un hecho que me he olvidado mencionar y es que Sarah y Abraham y las parteras y los vecinos y vecinas, todos ellos eran hipopótamos.

Cuando nació el bebe de Sarah y Abraham, la partera anunció, es hombre y es... violeta?! con una cara de asombro se lo entregó a la madre y todos comenzaron a salir y dejar solos a la pareja, mientras que se rumoreaba por afuera, algo de malo debía de tener ese pequeño si sus padres son tan viejos....

El tiempo pasó y el pequeño rufus, porque así se llamaba el hipopotamito comenzó a ir a la escuela, en la escuela todos los alumnos lo evitaban, incluso la profesora evitaba sacarlo a la pizarra, hasta que un día vino el día del maestro y la profesora dejó como tarea escribir un poema al maestro, rufus se animó tanto con su tarea ya que le encantaba escribir que fue el primero en entregarla al día siguiente. la profesora al llegar casa y leer el poema de rufus se emocionó tanto, que en la clase le pidió a rufus que por favor recitara su poema delante de todos, así lo hizo y todos se quedaron asombrados por la fuerza y el sentimiento de sus palabras.

Así vinieron el día del campesino, fiestas patrias, navidad, etc. y rufus siempre era el elegido para declamar para todo el colegio y debido a su color violeta, lo comenzaron a llamar el poeta violeta.

Un día que rufus fue a buscar inspiración a las afueras del oasis, vio un llegar desde el cielo, una criatura a la que nunca antes en su vida había visto, tenía un cuerpo desproporcionado ya que la parte de arriba era más grande y la de abajo más chica, asombrado... rufus le preguntó cómo se llamaba y la criatura le contestó con un acento extranjero, gaviota, me llamo gaviota. y de dónde vienes gaviota le dijo rufus. vengo del mar dijo ella. y cómo es el mar? el mar es una lugar donde hay mucha vida y muchos seres y no tiene fin, es inmenso.

rufus regresó a su casa con un sólo objetivo ir a conocer el mar. después de decírselo a sus padres, sus padres le dijeron que ir al mar era muy peligroso y que le llevaría muchísimo tiempo llegar y que quizás para cuando regrese ellos ya no estarían allí porque eran muy viejos.

rufus abrazó a sus padres y les dijo que lo dejaran partir porque era lo que el quería hacer en esta vida.

sus padres le dieron su bendición y lo dejaron partir. una vez en marcha Rufus tuvo que atravesar el candente desierto, pero como era poeta, rufus se ganó muchos amigos, ya que los poetas siempre caen bien y cun grupo de monos montados en su espalada el hacían sombra con unas hojas de banano y los elefantes que caminaban a su lado le iban tirando agua con trompa para refrescarlo, así fue como rufus llegó a un bosque, en aquél bosque escuchó un canto, un canto hermoso, el más hermoso que haya escuchado jamás y del que rufus quedó totalmente enamorado.

Al acercarse a ver de dónde provenía ese canto vio para sobre una hoja y bañándose con una gota de rocío a una abejita que se estaba bañando. la abeja gritó que haces allí muy ofendida y el hipopótamo le dijo que se había enamorado de su canto y al instante le escribió un poema que la abeja leyó detenidamente y que al terminar de leerlo le preguntó, es cierto lo que dices...

Sí le dijo rufus y pasearon y se dijeron cosas bonitas y al llegar el ocaso… se acercaron uno al otro y justo cuando rufus estaba por besar a la abejita, ésta lo detuvo con la mano y le dijo: no, no no. primero deberemos de estar casados. Rufus aceptó casarse con ella, y fueron a pedir la mano de la abejita a su panal. Apenas distinguieron al intruso los guardias del panal se acercaron para picotearlo. Alto dijo la abeja, el es mi prometido y viene a pedir mi mano ante la reina. Muy sorprendidos los guardias los dejaron pasar y la reina ya enterada salió a recibirlos. Así que quieres la mano de la abeja nº cuchumilnovecientos39, sí dijo rufus. pues bien entonces tendrás que dar la dote por ella, pero no será cualquier dote ya que eres muy grande, así que traerás 3 baldes llenos de polen para que te entregue a cuchumilnovecientos39. rufus partió en busca del polen una vez que halló a las flores intentó sacar el polen, pero sus patas eran grandes y torpes y por poco y mata a la flor, intento con la siguiente y la siguiente sin poder lograr ningún resultado, muy triste por la situación rufus empezó a llorar, derramando lágrimas de color violeta como él. las flores conmovidas por aquél llanto, llenaron sus 3 baldes con el mejor polen que tenían. Muy contento rufus les agradeció y les preguntó su nombre, como todas dijeron llamarse flor, rufus les dijo que porque no se llamaban violetas como su color y desde aquél día las violetas llevan su nombre.

una vez en el panal la reina sorprendida y muy feliz por probar el sabor de aquel polen decidió entregar a cuchumilnovecientos39 a rufus. así se celebró una pachanga de 3 días en el panal donde todos bailaban y celebraban la unión entre el hipopótamo y la abeja. El hipopótamo y la abeja… el hipopótamo y la abeja… la reina se dio cuenta de que estaba haciendo una locura y dijo no! un momento si realmente amas a cuchumilnovecientos39 tienes que pasar un año en el monte del olvido y regresar a casarte con ella.

Y así rufus partió hacia el monte del olvido y por el camino encontró un pájaro color rojo al cual le encomendó que llevase un poema a su amada. El pájaro encantado con tal misión, así lo hizo. Posteriormente vio un pájaro azul y le pidió el mismo favor, otro amarillo y fueron tantos los poemas que escribió y tan variado el color de las aves que durante mucho tiempo se dibujó en el cielo un arco iris de colores compuesto por estas aves.

el año pasó y la reina mandó llamar a rufus para que se case con la abeja cuchumilnovecientos39 rufus una vez enterado bajó a pedir la mano de su amada.

Por el camino, ya que había estado en la montaña del olvido, se acordó de por qué no los habían dejado casar, porque el era hipopótamo y su amada una abeja, entonces rufus lloró desconsoladamente, cuando de repente apareció un hada madrina y le dijo que le iba a cumplir cualquier deseo que él le pidiese.

Rufus sin pensárselo dos veces le dijo en voz alta, quiero que me conviertas en una abeja!!!! y el hada así lo hizo, y lo convirtió en una linda abejita color violeta, rufus se fue agradecido, el hada madrina se sentó en una piedra mientras se rascaba la cabeza… qué día más extraño he tenido hoy. Un hipopótamo quiere ser una abeja, y justo un momento antes una abeja me pidió que la convirtiera en hipopótamo.